Un dolor de muelas que empieza un sábado por la tarde casi nunca es una emergencia vital, pero hay unas pocas señales que sí lo convierten en una. Aquí te explicamos cómo distinguirlas, qué puedes hacer en casa para aguantar con más tranquilidad y qué conviene evitar hasta que te vea un dentista.
Ve a urgencias hospitalarias o llama al 112 si…
- La hinchazón crece rápido y llega al ojo, al cuello o debajo de la mandíbula.
- Te cuesta tragar, abrir la boca o respirar.
- Tienes fiebre alta o te encuentras mal en general.
- Has sufrido un golpe fuerte en la cara, con posible fractura o pérdida de conocimiento.
Esto no puede esperar al lunes. Una infección dental que se extiende necesita valoración médica ese mismo día.
Qué tipo de dolor tienes
No hace falta hacer un diagnóstico (eso nos toca a nosotros con exploración y, casi siempre, radiografía), pero fijarte en cómo es el dolor te ayuda a explicarlo bien y a saber si puedes esperar.
- Dolor breve con frío o dulce que desaparece al retirar el estímulo. Suele indicar sensibilidad o una caries que aún no ha llegado al nervio. Molesta, pero da margen.
- Dolor que se queda un rato después del frío o del calor, o que late solo. Puede estar afectado el nervio. No suele mejorar solo, aunque a veces se calma unos días.
- Dolor al morder o al tocar el diente, a veces con sensación de diente «más alto». Puede haber inflamación alrededor de la raíz o una fisura.
- Encía hinchada con bulto, mal sabor o supuración. Hay infección. Si la hinchazón está localizada y no tienes fiebre, suele poder valorarse al primer día hábil; si se extiende, vuelve a leer el recuadro de arriba.
- Dolor detrás de la última muela en adultos jóvenes, con encía roja y dificultad para abrir: con frecuencia es una muela del juicio saliendo con la encía inflamada.
- Dolor en varias muelas de arriba a la vez, que aumenta al agachar la cabeza y coincide con un resfriado o congestión: a veces el origen no es dental sino de los senos maxilares. Conviene valorarlo igualmente para descartar una causa en los dientes.
- Dolor en la mandíbula, delante del oído o al masticar, sobre todo al despertar: puede tener relación con apretar los dientes por la noche o con la articulación. No suele ser urgente, pero merece consulta si se repite.
Qué puedes hacer en casa mientras tanto
- Analgésicos, solo los que ya tomas habitualmente y siguiendo el prospecto. Si tienes dudas por otros medicamentos, alergias, embarazo o problemas de estómago, riñón o hígado, pregunta en la farmacia; las farmacias de guardia están para esto.
- Frío por fuera, en la mejilla, a ratos y con un paño entre la piel y el hielo, si hay hinchazón o golpe.
- Cabeza algo elevada para dormir. Tumbado del todo el dolor pulsátil suele notarse más.
- Higiene suave pero sin dejarla. Cepilla con cuidado y usa hilo alrededor de la zona: a veces el dolor viene de un resto de comida clavado en la encía.
- Mastica por el otro lado y evita lo muy frío, muy caliente o duro.
- Si se ha caído un empaste o una corona, guarda la corona en un bote limpio. No la pegues con pegamento de casa.
Lo que conviene no hacer
- Calor en la cara cuando hay hinchazón. Puede favorecer que la inflamación aumente.
- Colocar una aspirina sobre la encía. Es un remedio popular que quema la mucosa y no alivia el diente.
- Tomar antibióticos que te sobraron de otra vez o de otra persona. Sin indicación, pueden no servir, enmascarar el problema y complicar el tratamiento posterior.
- Pinchar un flemón por tu cuenta.
- Dar por resuelto el problema si el dolor desaparece de golpe. A veces el nervio deja de doler porque se ha dañado, y la infección sigue su curso sin avisar. Pide cita igualmente.
Cuándo pedir cita y qué contarnos
Atendemos de lunes a sábado de 9:00 a 19:00. Si el dolor empieza en fin de semana y no hay señales de alarma, escríbenos por WhatsApp aunque estemos cerrados: lo vemos en cuanto abrimos y te damos hueco prioritario en urgencias dentales.
Nos ayuda mucho saber:
- Qué diente o zona duele, y desde cuándo.
- Si el dolor es con frío, con calor, al morder o espontáneo.
- Si hay hinchazón, fiebre o mal sabor.
- Qué medicación has tomado y a qué hora.
- Si tienes alguna enfermedad, alergia o tomas anticoagulantes.
Cómo evitar el próximo sábado con dolor
Muchos dolores «de repente» llevan meses gestándose: una caries que molestaba un poco con el frío, una muela que se notaba rara al morder. Las revisiones periódicas sirven justamente para cazar eso cuando todavía se resuelve con un empaste y no con un tratamiento más largo. Si hace tiempo que no te revisas, pide una primera visita y lo miramos con calma.
Este artículo es información general y no sustituye la valoración de un profesional. Ante cualquier duda sobre tu caso, consulta con tu dentista o con los servicios de urgencias.